La adolescencia.
Dios sabe lo que hace, y lo hace por alguna razón. Típico decir a principio de año que esta vez si te vas a esforzar en mantener las notas escolares altas, que te vas a portar bien y que lo único que va a importar van a ser los estudios y tu familia. Bah, ¡puras mentiras! Cuando yo, particularmente digo estas cosas, me las tomo muy en serio... Aunque éste año fue la excepción. Creí entrar en otra etapa y tener más libertad para hacer lo que quisiera, pero no sólo maduré, empezaron a cambiar tanto mi voz, como mi tamaño, mi cabello, mi inteligencia, intelecto, madurez y manera de pensar...La etapa de la adultez o si quiera adolescencia, parecía estar demasiado lejos hace 5 meses. Nunca imaginé pasar por esto tan pronto, las cosas empiezan a importarme, me preocupo por el colegio, por mi familia, mi futuro y mi autocontrol. Está claro que soy una principiante y tengo todo el derecho a equivocarme, de vez en cuando no está mal una ayuda de alguien ya más experto en el área; pero de la manera que a mí me gusta. No hay cosa que más me moleste que me regañen o me exijan una explicación cuando no he hecho nada ni lo meresco, y más aún cuando ya dejé claro que no lo hice. La base de una amistad, amor o cualquier valor, es la confianza, si esto no se desarrolla, ya habremos empezado con el pie izquierdo.
¿Qué cuesta preguntar primero antes de cuestionar? Esto ya se vuelve más delicado, cuando empezamos con las mentiras y traiciones. Yo cada vez que puedo, digo la verdad. Odio mentir, no me gusta. Me hace sentir culpable o simplemente me provoca malestar. Mejor me lo ahorro y ya, por eso vivo libre de éstas.
Para no desviarme mucho del tema, quizás sólo me falta práctica o costumbre. Esto no es más que otro momento difícil de mi vida (no es que haya pasado por muchos) y dudo muchísimo que sea el peor. Bueno, eso espero.
Este 2011 deseo mucha felicidad para mí, y quienes me rodean, quiero pedir también para aquellas personas que aún desconfían en mi (lo sabrán cuando lean esto) o le "creen" por decirlo asi, a una cuerda de mentirosos, un poco de razonamiento y fé. Gracias, feliz prospero año nuevo.