sábado, 25 de junio de 2011

The spaces between my fingers are right where yours fit perfectly.

тнιɴɢѕ нαppeɴ ғor α reαѕoɴ.


Las cosas casi nunca pasan por casualidad, o causalidad (como diría mi papá). La diferencia entre ellas es bastante, aunque no parezca a simple vista. Yo creo que cada pequeñísima cosa que nos pasa, o que le pasa al mundo, tiene su explicación, su razón o motivo. No creo que sean cosas del destino soñar las mismas cosas, la misma noche y con exactitud que otra persona. Debe haber algún tipo de demostración que explique cómo es posible que un día dure 24 horas siempre y no 25, o 26. Probablemente al pensar que hasta los peores accidentes u ocurrencias deban tener algún lado bueno, o no tan bueno, es seguro que existan ciertas confusiones debido a que en un momento "difícil" si se le puede llamar así, sólo pienses que todo es malo, que es imposible que le saques lo bueno a éso, que puedas aprovecharlo, o siquiera aprender de ello. Después de haber pasado un tiempo te darás cuenta de que no todo solía ser tan horrible como tú pensabas, es entonces cuando vas a haber aprendido que no hay mal que por bien no venga; y perdónenme si estoy equivocada.




Siempre habrá gente que te encontrarás en tu camino que piense que es la persona perfecta para todo el mundo, que encaja hasta en el pastel, cuando ciertamente puede estar equivocada. También habrá gente que podrá decirte que nunca se casará, que no encontrará el amor verdadero ni a su media naranja, cosa que por otro lado puede que también esté equivocada.


Las personas somos productos del amor, fuimos creados por aquella madre incondicional, que cambió una cartera que estaba de moda por una pañalera, un delineador por ojeras, y varias noches de rumba por constantes trasnoches, y por aquel padre que se esfuerza trabajando para darnos lo que nosotros necesitemos. Somos personas que por más que no queramos, formadas por valores, tales como respeto, honestidad, amor... En fin, cada una de las miles de millones de personas habitantes del planeta, vino al mismo con una meta, un deseo o un reto por el cual debemos luchar y trabajar por alcanzar. Cuando la cumplimos, morimos, nos vamos de manera espiritual a otro lugar (aún no sé a donde), cosa que no quiero hacer hasta probarlo antes, pero esas mismas cosas que hacemos en nuestro día a día hacen de nuestra vida algo impactante e increíble. Aún no puedo comprender porqué no se puede correr bajo el agua, o patinar en el desierto, o porqué existe gente con tanta malicia en la cabeza.


Con todo esto quería llegar a que sus subconscientes pueden ser engañosos. Por ejemplo: El otro día me llamaron preguntándome si quería ir a comer sushi, ése mismo día había tenido unos problemas en el colegio, y en vez de decir "no tengo hambre", dije "no tengo amigas". He ahí la prueba de que las cosas no son producto de la casualidad, no son destinadas a que pasen, simplemente el momento hace de ellas, y así mismo sin más ni menos qué decir, me despido diciendo que ésta entrada la he escrito con mucha inspiración y motivación, y que espero que os guste, así sea "difícil" de entender.

No hay comentarios:

Publicar un comentario